Probablemente has escuchado este término por algún medio. Ya sea en noticieros matutinos, en la radio mientras viajas en tu auto o mientras consultas tus redes sociales. Pero, ¿realmente que es la impresión 3D?

Se ha vuelto cada día más común el encontrarse con notas informativas con el título "Ingenieros de la NASA imprimen su primer herramienta en el espacio", o "Alumnos de Yucatán impulsan tecnología con impresión 3D". Sin embargo, es difícil darle un sentido a la expresión imprimir en 3D cuando no tenemos una firme idea de lo que trata.  

¿Que función práctica tiene la impresión en 3D?, ¿afectará esto en algún punto de su vida?, ¿tendrá la oportunidad de usar una como lo hacemos tan comúnmente con las de papel?

Afortunadamente, no sólo te daremos las respuestas aquí, sino que podemos asegurarte que más pronto de lo que crees, ¡estarás utilizando una en tu vida!

Un poco de explicación antes...

Regularmente, todos los bienes de consumo pasan por un proceso de manufactura. Una materia prima se junta con otras y se trabaja para darle forma en un producto final, como lo hace una fábrica de zapatos al trabajar la piel para producir calzado.

Todo lo que le rodea tiene una historia detrás de como llego a su forma final. Pantallas, mesas, computadoras, lo que guste mencionar. Cada producto tiene su propio proceso por el que se realizó. Y para cada proceso existe una fábrica que se dedica enteramente en hacer uno o varios productos en particular.

Las dificultades comienzan cuando vemos la diversidad de productos que nos rodean. Tómese 1 minuto, y cuente todos los artículos que vea en su lugar. Al menos podrá encontrar 10 productos diferentes (su ropa, lentes, plumas de bolsillo, muebles, alfombras, pantallas, computadora, celular, lo que guste mencionar).
Imagine ahora que para cada artículo que mencionó, hay un enorme complejo industrial que fabrica ese bien en particular.
¿Ahora imagina el espacio recursos, y energía que ocuparían todas las industrias requeridas para cada uno de los artículos que usa en un día completo?

Tomando como perspectiva la diversidad de producción, otra desventaja de la industria actual es la inflexibilidad.
Para cada artículo de consumo masivo es mucho más rentable el tener una fábrica con una línea de producción en masa. Es más rentable, rápida y eficiente. Pero resulta imposible personalizar un producto, solicitar componentes de repuesto, o incluso cambiar el diseño final para hacer alguna mejora.

Hoy en día nos dirigimos por el celular más nuevo y de mejor diseño, o el auto con las mejores líneas o la ropa más vanguardista. Observe que tan frecuente se ha vuelto el cambio de modelo de algunas de estas opciones y verá que en tan sólo 1 o 2 años es normal ver la siguiente versión anunciada.

Esta capacidad de evolución de nuestros productos, impulsada por nuestra demanda por lo más nuevo y "fresco", resulta ya incompatible con las fábricas de producción en masa. La creación de regulaciones ambientales cada vez más exigentes por tantos años de industrialización descontrolada disminuye el terreno geográfico disponible para construir nuevos complejos industriales. Y por si fuera poco, ya no es atractivo para nosotros tener exactamente lo mismo que los demás. Buscamos la forma de personalizar lo que es único para nosotros.

BORN Motor Co. es una pequeña empresa en Barcelona, España, que se dedica a construir motocicletas personalizadas. En esta fotografía se muestra un producto terminado con partes impresas en 3D

He aquí el campo donde la impresión 3D sale a relucir.

Este tipo de manufactura es completamente flexible, es decir, no es específico de un producto. Puede crear un neumático para bicicleta y un cepillo de dientes con la misma máquina. Es posible alimentarla con diferentes materias primas, desde plásticos, metales, cauchos, madera, y más, extendiendo el potencial de una fábrica sin ocupar más espacio físico.

Es aquí donde una fábrica podría pasar de ser solamente de zapatos, a una fábrica multi-productos. Sería posible ahora tener centros de tecnología que manufacturen sus propias autopartes, y haga el mismo ensamble de vehículos. Naves industriales que construyan refrigeradores en su totalidad, desde mangueras, tuberías, láminas y componentes electrónicos. Centros donde se realicen celulares a la medida, personalizados y diseñados para cada persona.

Así mismo, ya no serían un inconveniente el elaborar un bajo número de productos diversos. teniendo la misma máquina como base, sería incluso accesible el adquirir refacciones sin pagar una fortuna.

Lentes con marco personalizado utilizando una impresora 3D industrial con polvo de titanio. Fuente: Hoet Couture

Teniendo en cuenta la flexibilidad de las impresoras 3D, así como el costo competitivo de producción y alta compatibilidad con materiales, ¿cuándo veremos una en nuestro escritorio?

Bien, las buenas noticias son:

Existen ya muchas en el mercado, denominadas "impresoras 3D de escritorio", las cuales están ya disponibles para su uso en casa.
Es importante advertirle que por más se encuentren al alcance del público en general, esta tecnología aún no se encuentra lo suficientemente madura para ser utilizada como una impresora de papel.

Por otro lado, ¡en XLAB tenemos cursos disponibles para enseñarte a usarlas!
Acércate con nosotros y podremos darte a conocer más de cerca como puedes traer tu idea a la realidad, así como que debes considerar en caso de que desees adquirir una máquina para tu hogar.