Día con día leemos infinidad de mensajes publicitarios, comerciales, letreros, etiquetas, videos, imágenes, etc. A veces ni siquiera nos damos cuenta de lo que estamos leyendo, simplemente lo hacemos.

Cuando hablamos de Diseño Gráfico, muchas personas piensan que sólo consiste en mejorar la apariencia de algún formato con colores y figuras, pero es mucho más que eso.

Tiene que lidiar con varios problemas que se le presentan, por mencionar algunos: mercado meta, tipografía, modo de color, concepto, formatos, lenguaje, canal, marca, objetivo a corto y largo plazo, mensaje, contexto, nivel socioeconómico, ubicación geográfica, etc.

Además de todo lo mencionado y esto es algo con lo que yo tuve que lidiar al principio de mi carrera es el método para crear un diseño o hacer un rediseño.

No es como una operación de cálculo, que sabes que tiene un método específico en el cuál sólo te puede llevar a una respuesta correcta. En el Diseño Gráfico ocurre todo lo contrario, cuando genero un diseño no existe un método específico para inspirarme o para generar un concepto y ahí es donde entra la parte difícil, la parte que ha hecho que varios de mis ex compañeros se cambiaran de carrera.
En este método es donde se diferencia  a una persona que piensa que es un buen diseñador, a una que sí lo es, no importa si obtuviste el título de diseñador o si has llevado varios cursos de Adobe, mientras no puedas generar conceptos para la audiencia y no puedas transmitir bien un mensaje, no se está llevando a cabo el proceso adecuado.

Para mí cada elementos que estoy colocando en un diseño debe tener una explicación, de lo contrario solo se está decorando algo y eso es algo que las páginas generadoras de logos no te brindarán jamás. Uno de los libros que más me gustó durante mi carrera y del cual me apoyé para inspirarme en mis diseños es Graphic Design Thinking by Ellen Lupton. ¡Si quieres darte una idea para obtener inspiración para algún proyecto este libro es ideal!

El Diseñor Gráfico tiene la responsabilidad de ayudar al emisor a transmitir un mensaje para que su receptor lo capte y realice la acción deseada como consecuencia de ello. Como acción no sólo me refiero a comprar un producto, hay miles de acciones deseadas por una marca/empresa que se quiere que genere en el receptor. Es la respuesta que todo empresario quiere que ocurra en su mercado meta, por ejemplo, que hablen de su marca, participen en un concurso, utilicen sus promociones, corran la voz, vivan una experiencia con la marca, etc.

Un diseñador gráfico es el mediador, el que se encarga de que todo mundo capte el mensaje, para que quede más claro te lo explicaré con el siguiente ejemplo. Imagina que asistes a una conferencia donde no entiendes el idioma, para que tú puedas captar su mensaje se necesita la ayuda de un traductor, también un tema a tratar y una audiencia que recibe la conferencia.

Si esto lo aplicamos al trabajo de un diseñador gráfico, podría decirse que el conferencista es el emisor, el tema a tratar es el mensaje, la audiencia es el receptor y el traductor es el diseñador gráfico. Imagina el problema que causaría el traductor si no hiciera bien su trabajo, no se llevaría a cabo el objetivo deseado y la conferencia se daría en vano. Así como el ejemplo anterior, los elementos tanto emisor, receptor, mensaje y diseñador son necesarios para que se lleve a cabo este proceso de comunicación.

Gracias al Diseño Gráfico podemos entender todo lo que las marcas nos transmiten ahí afuera, imagina un mundo sin imágenes, sin íconos y sin tipografía. Desde tiempos de la prehistoria los seres humanos ya sentíamos la necesidad de comunicarnos, el problema era ¿Cómo?, es por esto que las primeras formas de comunicación que encontramos son las imágenes, las cuales representan acontecimientos importantes, mensajes de una tribu a otra, marcas de territorio, etc.

Imagina por un momento un mundo sin imágenes, sin iconos y sin señales, ¿Nunca antes lo habías pensando? Hoy en día el diseño gráfico se encuentra presente en todo, desde el reloj de tu buró al despertarte, hasta la pijama que usas para dormir, lo encontramos en nuestra ropa, teléfonos, publicidad, señales, calendarios, instructivos, mensajes de texto, etc. ¡El diseño gráfico se encuentra a nuestro alrededor!

Para que veas la magnitud de su importancia de daré un sencillo ejemplo, imagina que te vas de viaje a Tokio y necesitas utilizar el baño, pero todo está escrito en japonés ¿cómo lo encuentras?. Gracias a los símbolos universales cualquier persona que se encuentre en un aeropuerto, centro comercial, empresa, etc. puede localizar el baño con sólo ver la iconografía. Yo sé que hay varias cosas como las palabras que no entendemos de un país a otro, pero gracias al uso de la señalética y de iconos somos capaces de orientarnos en todos lados.

Mencionado lo anterior ahora puedes irte dando una idea de lo importante que es el Diseño Gráfico en nuestra vida diaria. Yo en lo personal al comenzar con mi carrera no lograba captar la importancia de esta disciplina hasta unos semestres más avanzada. Uno de los aspectos que más me impresiona es que lo ocupamos diario, te puedo asegurar que no hay un día que pase sin que observes algo donde un diseñador gráfico tuvo algo que ver. Hoy en día con tantas aplicaciones nuevas se requiere cada vez más de un diseñador gráfico. Al graduarme de mi carrera, mi título como diseñadora me permite trabajar con animaciones, creación y edición de video, creación de imágenes, creación de íconos, edición y toma de fotografías, diseño de páginas web, creación de documentos para editorial, pre producción, manejo de diversos formatos para impresión, etc. Y para cada una de las áreas que acabo de mencionar existen muchas especialidades y maestrías.

Crear un diseño hecho a la medida del cliente, que transmita un mensaje de manera correcta y logre generar respuesta en la gente no tiene precio. ¡Si tuviera la oportunidad de volver a empezar una carrera, volvería a elegir Diseño Gráfico!